El verano

El verano

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El mar, aún más cerca

Diario de a bordo

Crecí en el mar y la pobreza fue para mí fastuosa; después perdí el mar, todos los lujos me parecieron entonces grises, la miseria intolerable. Desde entonces, espero. Espero los navíos de vuelta, la casa de las aguas, el día límpido. Espero con paciencia, pongo todo mi empeño en ser educado. Se me ve pasar por bellas calles cultas, admiro los paisajes, aplaudo como todo el mundo, doy la mano, no soy yo quien habla. Se me alaba, sueño un poco, se me insulta, apenas me extraño. Después, olvido y sonrío a quien me ultraja, o saludo con excesiva cortesía a quien amo. ¿Qué hacer si no tengo memoria más que para una sola imagen? Se me abruma para que diga quién soy. «Todavía nada, todavía nada…».

En los entierros me supero a mí mismo. Verdaderamente estoy fabuloso. Camino con paso lento por los suburbios florecidos de chatarra, tomo amplias avenidas plantadas con árboles de cemento y que conducen a agujeros de tierra fría. Allí, bajo el vendaje apenas enrojecido del cielo, contemplo a audaces compañeros que inhuman a mis amigos a tres metros de profundidad. Si arrojo la flor que me tiende entonces una mano arcillosa, nunca yerra la fosa. Tengo la piedad precisa, la emoción exacta, la nuca convenientemente inclinada. Se admira que mis palabras sean precisas. Pero no tengo mérito: espero.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker