Escritos libertarios
Escritos libertarios Parecía que nada hasta aquí había podido paralizar la esperanza de los oprimidos de España. La pobreza de las doctrinas que teníamos para proponerles, la traición de los partidos y la política degradada de las naciones los hundía cada día un poco más en la soledad y la noche. Pero la muerte de Ortega y Gasset recordó a los estudiantes que este gran filósofo colocó la libertad, sus derechos y sus deberes en el centro de su pensamiento. Al mismo tiempo, la economía franquista reducía a los obreros del norte a una miseria tal que ya solo podían encontrar dignidad en la revuelta. El día en que la inteligencia, según su vocación, se dedica a las luchas de la libertad, mientras el trabajo se niega a envilecerse por más tiempo, ese día el honor y la revuelta empiezan a poner a un pueblo en marcha. Entonces nuestra fidelidad ya no se dirige al fantasma de una España vencida, sino a la España del futuro, en el que también depende de nosotros que sea la de la libertad.
Nota de la Redacción. Uno de los últimos llamamientos de los intelectuales húngaros se dirigía especialmente a algunos de los mayores representantes del pensamiento occidental, entre ellos a Albert Camus; reproducimos aquí su respuesta a este llamamiento:
