Escritos libertarios
Escritos libertarios El 15 de marzo de 1957, en la sala Wagram, Camus añade que, en Occidente, «somos los únicos que conservamos ese poder de perfeccionamiento y de emancipación que reside en el carácter libre». Para él, «estos obreros y estos intelectuales húngaros» que resisten juntos al ocupante unen «la creación libre y el trabajo libre». Nos remiten a «una herencia regia que debemos merecer». En cierta manera, hacen realidad el ideal planteado por Madariaga.
La carta que sigue es de Miklós Molnár, un historiador húngaro. Este reprocha a Camus que haya escrito en su defensa de Hungría: «No hay evolución posible en una sociedad totalitaria». A lo que el historiador replica: «El rechazo de toda posibilidad de evolución interna no tiene en cuenta la naturaleza humana, a su vez afortunadamente sometida a este mismo instinto vital que, en el mundo físico, suscita el hechizo de la hierba que verdea entre los peñascos». La llegada «interna» al poder de Gorbachov, en 1985, que abolirá el partido único, fundamento del totalitarismo, tanto en la Unión Soviética como fuera, aboga en favor de esta hipótesis, pero esta contradicción, ¿no habría alegrado a Camus?
Jean-Pierre Barou
Apreciado Albert Camus:
