Escritos libertarios
Escritos libertarios El hombre que escribió «las cuestiones de Dios y de la inmortalidad son las mismas que las cuestiones del socialismo, pero desde otro ángulo» sabÃa que ahora nuestra civilización reivindicarÃa la salvación para todos o para nadie. Pero sabÃa que la salvación no podrÃa extenderse a todos, si se olvidaba el sufrimiento de uno solo. En otras palabras, no querÃa una religión que no fuera socialista, en el sentido más amplio del término, pero rechazaba un socialismo que no fuera religioso, en el sentido más amplio del término. De esta manera, salvó el futuro de la auténtica religión y del auténtico socialismo, aunque el mundo actual parezca quitarle la razón en los dos ámbitos. Sin embargo, la grandeza de Dostoievski (como la de Tolstói, que no dijo nada diferente aunque sà de otra manera) no dejará de crecer, porque nuestro mundo morirá o le dará la razón. Tanto si este mundo muere como si renace, Dostoievski, en los dos casos, estará justificado. Por eso, domina con toda su estatura, a pesar y a causa de sus dolencias, nuestras literaturas y nuestra historia. TodavÃa hoy nos ayuda a vivir y a esperar.