Escritos libertarios
Escritos libertarios Estaban ustedes en su derecho de participar en el drama argelino, incluso era su deber. Hace más de diez años que vivo diariamente este drama del lado de los que luchan por la liberación de un pueblo abominablemente explotado y humillado. Pero por una parte considero que, como demócratas o revolucionarios franceses, tenemos que tomar decididamente partido en favor de los oprimidos por el colonialismo y, por otra parte, pienso que no debemos inmiscuirnos en los debates y querellas que oponen entre sí a las diversas organizaciones nacionales argelinas. Apoyar con nuestros esfuerzos la acción de todos los que combaten efectivamente el colonialismo, cada uno según su propio método, he hecho de este principio una regla.
Creo tener sobre otros muchos cierta prioridad en la toma de conciencia del hecho de que el método revolucionario sería necesario para acabar con el colonialismo en Argelia. ¿La he tomado por esta razón con nuestros amigos de la Unión del Manifiesto Argelino (UDMA)[127], que esperaban poder construir la República argelina mediante una política de reformas y de etapas? En cambio, me sorprendió la severidad con la que, después de su estancia de 1950 en Argelia, juzgaron ustedes a nuestros amigos del Mouvement pour le Triomphe des Libertés Démocratiques (MTLD)[128].