Escritos libertarios
Escritos libertarios El 19 de marzo pasado, comparecían ante la 17.ª Cámara Correccional dos militantes pacifistas: Louis Lecoin y Francis Dufour.
¿Su crimen? Haber publicado un artículo referente «al caso Alban Lichti», encarcelado desde hacía treinta y un meses por haberse negado a combatir en Argelia, pero no a vestir el uniforme militar.
Francis Dufour, en su artículo, había precisado que, en este caso, la objeción de conciencia era fragmentaria y no total.
Sin embargo, el expresidente del Consejo, ministro de la Guerra, Bourgès-Maunoury, famoso desde la estúpida expedición de Suez, inició las diligencias.
Poco importa, el papel publicado en Liberté no contenía ninguna incitación a la desobediencia puesto que, en cambio, ponía en paralelo la actitud individual, ciertamente valerosa, de Lichti y el martirio de los objetores de conciencia encarcelados durante largos meses.
Está en estudio un amplio estatuto de objeción de conciencia, que resolverá el problema. Doce personalidades del Comité de Ayuda a los Objetores (André Breton, Bernard Buffet, Camus, Cocteau, Giono, etcétera) se lo señalaban a los magistrados.
