Escritos libertarios
Escritos libertarios —¿Qué ha elegido usted?
—Yo apuesto por la paz. Soy optimista. Pero hay que hacer algo para conseguirla y eso será duro. Ahà soy pesimista. En cualquier caso, hoy solo cuentan con mi adhesión los movimientos por la paz que intentan desarrollarse en el ámbito internacional. En ellos se encuentran los auténticos realistas. Y estoy con ellos.
—¿Ha pensado en Múnich?
—SÃ, he pensado. Los hombres que conozco no comprarán la paz a cualquier precio. Pero en consideración al mal humor que acompaña a cualquier preparación para la guerra y a los desastres inimaginables que comportarÃa una nueva guerra, estiman que no se puede renunciar a la paz sin haber agotado todas las posibilidades. Además, Múnich ya se ha firmado, y dos veces. En Yalta y en Potsdam. Lo han firmado los mismos que hoy están decididos a luchar. No somos nosotros los que hemos entregado a los liberales, los socialistas y los anarquistas de las democracias populares del Este a los tribunales soviéticos. No somos nosotros los que hemos colgado a Petkov. Son los signatarios de pactos que acordaban el reparto del mundo.
