Escritos libertarios
Escritos libertarios Pero es necesario llegar hasta el final, es necesario que don Quijote, como en los sueños del filósofo español, descienda hasta los infiernos para abrir las puertas a los últimos entre los desventurados. Quizá entonces, en ese día en que, según las palabras inquietantes del Quijote, el arado y la azada estarán de acuerdo con la andante caballería, los perseguidos y los exiliados finalmente se unirán, y el sueño zaherido y febril de la vida se transfigurará en esta realidad última que Cervantes y su pueblo inventaron y nos legaron para que la defendiéramos, sin descanso, hasta que la historia y los hombres se decidan a reconocerla y aclamarla.