R.U.R. (Robots Universales Rossum)
R.U.R. (Robots Universales Rossum) ELENA (Mirando hacia el puerto con unos gemelos): ¡Un barco de guerra! Dios mío, ¿por qué? Tiene nombre… Última. ¿Qué es Última?
EMMA (Volviendo con los periódicos): Los deja todos tirados por el suelo… Así se ponen de arrugados.
ELENA (Abre los periódicos apresuradamente): Son viejos, de hace una semana. (Deja los periódicos.)
(Emma los coge, saca unas gafas con montura de concha del bolsillo del delantal, se las pone y lee)
ELENA: Pasa algo, Emma. Estoy nerviosísima. Como si todo estuviera muerto, y el aire…
EMMA (Silabeando las palabras): «Guerra en los Bal-ka-nes…» Ese es el castigo de Dios. Pero también aquí vendrá la guerra. ¿Está lejos eso… los Balkanes?
ELENA: Uy, sí. Pero no leas eso. Es siempre lo mismo, siempre guerras…
EMMA: ¿Qué otra cosa se puede esperar? ¿Por qué siguen ustedes vendiendo miles y miles de estos infieles como soldados?
ELENA: Me parece que no se puede evitar, Emma. No podemos saber… El señor no puede saber para qué se los encargan, ¿no te das cuenta? Él no se puede meter en para qué se emplean los robots. El sólo tiene que enviarlos cuando alguien le hace un encargo.
EMMA: Él no los debía hacer. (Mirando el periódico.)
ELENA: No, no lo leas. No quiero saber nada de eso.