R.U.R. (Robots Universales Rossum)
R.U.R. (Robots Universales Rossum) EMMA (Dejando las gafas): Este es el fin, entonces. Todo ha terminado.
ELENA: Bueno, bueno, no hables asÃ.
EMMA: Ya no nace más gente. Eso es un castigo, un castigo.
ELENA (Levantándose de un salto): ¡Emma!
EMMA (Poniéndose en pie): Este es el fin del mundo.
(Sale por la izquierda)
ELENA (A la ventana. Abre la ventana y llama): ¡Hola, Alquist! Suba aquÃ. ¿Qué? No, suba como está. Está tan bien con esos pantalones de albañil. ¡De prisa! (Cierra la ventana, se para delante del espejo.) Ay, estoy tan nerviosa. (Va a encontrar a Alquist por la izquierda.)
(Pausa)
(Elena vuelve con Alquist. Alquist en mono, sucio de barro y polvo de ladrillo.)
ELENA: Pase. Fue de lo más simpático, Alquist. Déme la mano.
ALQUIST: Tengo las manos sucias de trabajar, señora.
ELENA: Eso es lo que más me gusta de ellas. (Le estrecha las dos manos.) Siéntese, por favor.
ALQUIST (Cogiendo el periódico): ¿Qué es esto?
ELENA: Un periódico.
ALQUIST (Guardándoselo en el bolsillo): ¿Lo ha leÃdo?