Apócrifos
Apócrifos Y llamando Pilatos a Nahum, hombre de ciencia y conocedor de la historia, le dijo:
—Nahum, me sabe muy mal que a vuestra nación se le haya metido en la cabeza crucificar a ese hombre. ¡Que os parta un rayo! ¡Es una injusticia...!
—Si no hubiera injusticias, no habría historia —respondió Nahum.
—No quiero tener nada que ver en este asunto —dijo Pilatos—. Diles que reflexionen un poco más.
—Ya es tarde —contestó Nahum—. Yo, desde luego, sigo el curso de los acontecimientos solamente por los libros, y por eso no he ido al lugar de la ejecución. Pero hace un momento ha llegado la mujer que me hace las faenas, y me ha contado que lo han crucificado y que pende entre dos hombres: el de la derecha y el de la izquierda.
Y Pilatos se entristeció, se cubrió el rostro con las manos y guardó silencio. Al cabo de un momento, dijo:
—No hablemos más de ello. Pero, por favor, dime: ¿qué habían hecho el hombre de la derecha y el de la izquierda?
