Apócrifos
Apócrifos ”Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos y se postró, rostro a tierra. Y dijo: Ahora, pues, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y lavaréis vuestros pies; y por la mañana os levantaréis y seguiréis vuestro camino. Pero ellos respondieron: No. Pasaremos la noche en la plaza. Pero insistió él mucho y se fueron con él y entraron en su casa y él les preparó un banquete. Coció panes sin levadura y comieron (...)
Después los ángeles dijeron a Lot: ¿Quién te queda todavía aquí? ¿El yerno? Haz salir de la ciudad a tus hijos e hijas y a cualquiera de los tuyos, porque vamos a destruir este lugar, pues es grande el clamor que se eleva contra ellos en presencia de Jehová y El nos ha mandado para destruirlo.”
Génesis, 19, 1-3; 12-14
Al oír esto, quedó Lot desconcertado y dijo: —¿Y por qué tengo yo que salir de aquí? A eso le respondieron: —Porque el Señor no quiere aniquilar al justo.
Lot calló durante largo rato y después dijo: —Por favor, señores, permitidme que vaya a avisar a mis yernos e hijas, a fin de que se preparen para el camino. Y le respondieron: —Hazlo así.
