La guerra de las salamandras
La guerra de las salamandras Algunas semanas más tarde navegó hacia las Islas Cocos el cañonero de S. M. Británica, Fireball y, después de anclar, esperó la llegada de la noche. Era de nuevo una blanca noche de luna llena. Las salamandras salieron del agua, se sentaron en la arena formando círculo y empezaron sus solemnes danzas. Entonces disparó el barco la primera bomba en medio del círculo. Las salamandras que no resultaron deshechas se quedaron tiesas un momento y después se sumergieron rápidamente en el agua. En aquel momento resonaron los terribles disparos de seis cañones, y sólo algunas de las salamandras chapotearon todavía en el agua. Después se oyó la segunda, la tercera salva…
Entonces el buque de S. M. Británica, Fireball, se alejó a media milla y empezó a disparar bajo el agua, navegando lentamente a lo largo de la costa. Este bombardeo marítimo duró seis horas y en su transcurso se dispararon unos ochocientos cañonazos. Después, el barco Fireball abandonó el lugar. Todavía dos días más tarde la superficie del mar, cerca de las Islas Cocos, estaba cubierta con los cuerpos destrozados de miles y miles de salamandras.