La guerra de las salamandras
La guerra de las salamandras «Por otra parte», continuaba la distinguida autoridad científica, en tono consolador, «no es necesario temer que en los lugares afectados aparezcan manifestaciones volcánicas. Los supuestos cráteres expulsores de fango no son más que la erupción de gases legamosos que se produjeron, seguramente, en la grieta de Vermillion. No sería extraño que en la cuenca del Mississipi se encontrasen inmensas burbujas de gas que, al ponerse en contacto con el aire, pueden explotar y arrastrar consigo cientos de miles de toneladas de agua y fango. Pero “para poder dar una explicación definitiva”», continuaba el Dr. F. Brownell, «será preciso estudiar otras experiencias».
Mientras las impresiones de Brownell se imprimían en los rodillos de las imprentas, recibió el Gobernador del Estado de Luisiana el siguiente telegrama de Fort Jackson: