La guerra de las salamandras
La guerra de las salamandras La conferencia de Vaduz
Era una extraña guerra, si se la podía llamar así, porque no existía ningún Estado de las Salamandras ni estaba reconocido ningún gobierno salamándrico que pudiera oficialmente declararse enemigo. El primer Estado que se encontró en guerra con las salamandras fue Gran Bretaña. En seguida, en las primeras horas, hundieron las salamandras casi todos sus barcos anclados en los puertos. Esto no podía solucionarse de ninguna manera. Muchos barcos que estaban en aquellos momentos en alta mar, disfrutaban de cierta seguridad transitoria, particularmente, mientras permanecieran lejos de las costas. Así se salvó parte de la marina inglesa, que rompió el bloqueo de las salamandras en Malta y se concentró en las profundas aguas del Mar Jónico. Pero también estas unidades, perseguidas por pequeños submarinos de las salamandras, fueron hundidas una tras otra. En seis semanas perdió Gran Bretaña cuatro quintas partes de sus barcos, fuera cual fuese su tonelaje.