La krakatita

La krakatita

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Bueno, yo me voy a casa —gruñó Prokop, y decidió en lo más profundo de su oscura alma que en tres días haría una nueva tentativa de huida. En ese instante apareció frente a él la princesa y le dio la mano.

—Me alegra que ya se haya recuperado.

A Prokop le traicionó toda la buena educación que le había enseñado oncle Charles. Hizo un pesado movimiento de brazos (que pretendía ser una reverencia) y dijo con voz de oso:

—Pensé que ni siquiera me veía.

El señor Carson había desaparecido, como si se lo hubiera tragado la tierra. La princesa llevaba un enorme escote, lo que desconcertaba a Prokop; no sabía a dónde mirar, pero veía su firme carne atezada, con una capa de polvo cosmético, y sentía su penetrante aroma.

—He oído que ha vuelto a trabajar —dijo la princesa—. ¿Qué está haciendo ahora?

—Bueno, de todo un poco —se cortó Prokop—, en general nada importante. —¡Oye!, había llegado la ocasión de reparar su rudeza… o sea, aquel insulto de la mano. Pero ¿qué demonios se podía decir que fuera especialmente cordial? —Si usted quisiera —murmuró—, podría hacer… un experimento… con su maquillaje.

—¿Qué experimento?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker