La krakatita
La krakatita —Es orgullosa, fantástica, ambiciosa hasta la locura; desde su infancia ha sido asÃ. Ahora se nos han entregado documentos de valor incalculable: es una princesa de estirpe comparable a cualquier familia real. Tú no entiendes lo que significa esto para ella. Para ella y para nosotros. Quizás son prejuicios, pero… son nuestra vida. Prokop, la princesa se casará. Su esposo será un gran duque sin trono; es un hombre bueno y sin iniciativa, pero ella, ella luchará por la corona, porque la lucha constituye su carácter, su misión, su orgullo… Ahora se abre ante ella todo lo que habÃa soñado. Sólo tú te interpones entre ella y… su futuro. Pero la princesa ya se ha decidido, y no hace más que mortificarse con remordimientos…
—¡Ahahá! —rompió a gritar Prokop—, ¿asà que ésas tenemos? ¿Y… y tú crees que ahora, ahora, transigiré? ¡Entonces espera!
Y antes de que oncle Rohn se repusiera, Prokop ya habÃa desaparecido en la oscuridad y corrÃa hacia el laboratorio. Tras él, en silencio, el señor Holz.