La krakatita

La krakatita

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

V

Soñó que atravesaba un enorme huerto. A su alrededor, por todas partes, no hay más que cabezas de repollo, pero no son repollos, más bien cabezas humanas: deformadas por las muecas y viscosas, legañosas y balbuceantes, deformes, acuosas, granulosas y abombadas cabezas humanas; salen de tallos secos y trepan por ellos repugnantes orugas verdes. Pero mira, a través del campo corre hacia él la muchacha del velo en el rostro; se remanga un poco la falda y salta por encima de las cabezas humanas. De debajo de cada una de ellas crecen unas manos desnudas, asombrosamente delgadas y peludas, e intentan agarrarle las piernas y la falda. La muchacha grita, presa de un terror demencial, y se levanta más la falda, por encima de sus fuertes rodillas; descubre sus blancas piernas y se esfuerza por salvar a saltos aquellas manos que intentan echarle la zarpa. Prokop cierra los ojos: no soporta la visión de sus blancas y fuertes piernas, y enloquece de angustia ante la posibilidad de que aquellas cabezas de repollo puedan deshonrarla. Entonces se arroja al suelo y empieza a cortar con una navaja de bolsillo la primera cabeza; ésta chilla como un animal y lanza mordiscos a su mano con unos dientes enormes. Ahora la segunda, la tercera cabeza; Jesús, ¿cuándo segará ese inmenso campo para llegar hasta la muchacha, que lucha allí, en el otro extremo de aquel huerto sin fin? Salta frenético y pisotea aquellas monstruosas cabezas, las aplasta a pisotones, les da patadas; sus piernas se enredan en sus delgadas zarpas, como ventosas, cae, es atrapado, desmembrado, estrangulado, y todo desaparece.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker