La krakatita
La krakatita Carson escribió una K mayúscula en el aire con uno de sus dedos.
—Nada más —suspiró aliviado—. Al dÃa siguiente recibirá un decreto… su nombramiento en el cargo extraordinario de capitán del cuerpo de ingenieros zapadores… destinado a Balttin. Y listo. SÃ.
—Es decir, sólo capitán por el momento —intervino oncle Charles—. No hemos podido conseguir más. Pero nos han garantizado que tan pronto como se declare una guerra, de modo inesperado…
—O sea, en un año —espetó Carson—, como mucho en un año.
—… tan pronto como se declare la guerra (sea cuando sea y contra quien sea) serás nombrado general del cuerpo de ingenieros zapadores… con el rango de general de caballerÃa, y si por un casual cambiara (a consecuencia de la guerra) el sistema de gobierno, se le añadirá el tÃtulo de Excelencia y… en resumen, en primer lugar, de barón. También en este sentido… se nos han dado… garantÃas desde los más altos cargos.
—¿Y quién les ha dicho que estarÃa dispuesto a hacerlo? —dijo Prokop, frÃo como el hielo.
—Pero por dios —exclamó Carson—, ¿quién no querrÃa? A mà me han prometido el tÃtulo de caballero. A mà estas cosas me dan igual; no lo hago por mÃ, lo hago por el mundo. Pero para usted esto tendrÃa un significado especial.