R. U. R.
R. U. R. RADIUS: Señor, tenga piedad. El terror nos está dominando. Hemos intensificado nuestro trabajo. Hemos obtenido un millón de millones de toneladas de carbón de la tierra. Nueve millones de telares trabajan día y noche. No tenemos espacio para almacenar todo lo que hemos fabricado. Se están construyendo casas por todo el mundo. En este año han muerto ocho millones de robots. Dentro de veinte años no quedará ninguno. Señor, el mundo se está extinguiendo. Los seres humanos conocían el secreto de la vida. Comuníquenos su secreto…, si no lo hace, pereceremos.
ALQUIST: No puedo decíroslo.
RADIUS: Si no nos lo dice, morirá. Me han ordenado que le mate.
ALQUIST (Poniéndose en pie): Mátame…, mátame entonces.
RADIUS: Se le ha ordenado a usted…
ALQUIST: ¿A mí? ¿Hay alguien que pueda mandarme?
RADIUS: El Gobierno de los robots.
ALQUIST: ¿Qué quieres aquí? ¡Largo! (Se sienta en el escritorio.)
RADIUS: El Gobierno mundial de los robots desea negociar con usted.
ALQUIST: No me hagas perder el tiempo. (Hunde la cabeza en las manos.)