R. U. R.
R. U. R. ALQUIST (A los demás): ¡No, no, no soy capaz! Es un sacrificio inútil. Experimentad vosotros si queréis, pero no me digáis nada. Pero esta noche no. Por esta noche dejadme. ¡Fuera! (Salen todos por la derecha) (Solo. Abre la ventana.) El alba. Otro dÃa, y ni una pulgada de progreso. Ni un paso adelante. No busques… Todo es en vano, en vano, en vano. ¿Para qué otro amanecer? No necesitamos otro nuevo dÃa para el cementerio de la vida. Qué callado está todo, qué callado está. Si pudiera…, si consiguiera dormir. (Apaga la luz, se echa en el sofá y se pone encima una capa negra. Pausa) (Por la derecha aparecen los robots Elena y Primus)
PRIMUS (En la puerta, susurrando): Elena, aquà no. El hombre está dormido.
ELENA: Ven.
PRIMUS: No, en su estudio no puede entrar nadie.
ELENA: Él me dijo que viniera.
PRIMUS: ¿Cuándo te lo dijo?
ELENA: Hace un rato. Tú puedes entrar en esta habitación, dijo. De verdad, Primus.
PRIMUS (Entrando): ¿Qué quieres?
ELENA: Mira, ¿qué es este tubito? ¿Qué hace con él?
PRIMUS: Experimentos. No lo toques.
ELENA (Mirando por el microscopio): Mira, ¿tú qué ves?
PRIMUS: Eso es un microscopio. Déjame ver.