R. U. R.
R. U. R. ELENA: Pero, Primus, deja ese maldito secreto de la vida. ¿Qué significa eso para ti? Ven a ver, de prisa.
PRIMUS (Siguiéndola a la ventana): ¿Qué quieres?
ELENA: Está saliendo el sol.
PRIMUS: No mires al sol, que te hará llorar los ojos.
ELENA: ¿Oyes?, los pájaros cantan. Ah, Primus, me gustaría ser un pájaro.
PRIMUS: ¿Para qué?
ELENA: No sé. Me encuentro tan rara. No sé qué me pasa. Me he vuelto loca. Me duele el cuerpo, el corazón, por todas partes. Primus, me parece que me voy a morir.
PRIMUS: Elena, ¿no te parece a veces que sería mejor morir? A lo mejor estamos dormidos, ayer volví a hablarte en sueños.
ELENA: ¿En sueños?
PRIMUS: Sí; hablábamos una extraña lengua nueva, no puedo recordar ni una sola palabra.
ELENA: ¿De qué hablábamos?