Mentira
Mentira Y ahà estaba de nuevo, ese muro invisible que Marcelo erigÃa cada vez que ella intentaba acercarse demasiado. Pero Xenia no iba a rendirse.
Con cada mensaje, su curiosidad crecÃa. Empezó a buscarlo en redes sociales, a buscar su nombre en listas de alumnos del instituto. Pero no encontraba nada. Era como si Marcelo no existiera.
—¿Por qué no podemos vernos? —insistió ella una noche, tras un largo silencio en la conversación.
—No estoy preparado para eso.
Esa respuesta encendió algo en ella. Una mezcla de desafÃo y temor. ¿Y si Marcelo no era quien decÃa ser? ¿Y si estaba ocultando algo más oscuro de lo que imaginaba?
A pesar de sus dudas, Xenia sentÃa que no podÃa soltarlo. Su mundo se habÃa transformado desde que él apareció, y la idea de perderlo era más aterradora que cualquier mentira que pudiera descubrir.
Una noche, después de semanas de mensajes ininterrumpidos, Xenia tomó una decisión impulsiva. HabÃa un rastro, aunque pequeño: el nombre del instituto. PodÃa buscarlo, encontrarlo, verlo con sus propios ojos.
—Tengo que saber si eres real —le escribió, casi como una confesión.
Pero la respuesta nunca llegó. Marcelo desapareció, dejando a Xenia con un vacÃo que no podÃa llenar.
