Las madres (La novia gitana 4)
Las madres (La novia gitana 4) Cuando despierta, va en un avión hacia Madrid. Cien dólares en el bolsillo, un pasaporte falso. Néstor dice que le ha salvado la vida. Que don Albertito la querÃa muerta por rechazar el eleke. Pero Violeta ya lo sabe: la ha condenado. Porque la sombra de Iyami la ha marcado.
—Te estoy salvando la vida, flaca —dice Néstor al despedirse.
Pero en el fondo, sabe que la ha enviado al exilio. La ha arrojado al otro lado del mundo. Donde la investigación de la BAC empieza a rozar su historia.
Y donde Violeta volverá a cruzarse con el horror. Porque el rostro de Iyami Oshoronga no se olvida. Y en Madrid, alguien ya está preparando el siguiente sacrificio.
La noticia golpea como una segunda ola. Otro cadáver. Otro feto. El mismo ritual quirúrgico, la misma cicatriz cerrada con precisión clÃnica. Pero ahora hay algo más. En la habitación donde encuentran el cuerpo, los forenses hallan sÃmbolos de santerÃa. Velas, sangre coagulada, un caldero. Elena Blanco, Zárate y el equipo de la BAC viajan a Galicia para seguir la pista. No es solo un asesino. Es una organización. Y tiene raÃces profundas.
—Aquà hay algo que se nos escapa —murmura Elena mientras observa el mar brumoso de La Coruña.
