A traves del espejo
A traves del espejo Alicia no acertaba a discernir de dónde procedía tanto ruido, pero el aire parecía henchido de redobles de tambor cuyo estrépito estallaba dentro de su cabeza hasta que empezó a ensordecerla del todo. Se puso en pie de un salto y acosada de temor saltó al otro lado del arroyuelo; tuvo justo el tiempo de ver...
... antes de caer de rodillas y de taparse los oídos tratando en vano de aislarse del tremendo ruido, cómo el león y el unicornio se ponían súbitamente en pie, mirando furiosos en derredor al ver interrumpida su fiesta.
-¡Si eso no los echa a tamborilazos del pueblo -pensó para sí misma- ya nada lo logrará!