A traves del espejo
A traves del espejo Sentado al lado de la cabra iba un escarabajo (el vagón aquel iba desde luego ocupado por unos pasajeros harto extraños) y como parecía que la regla era la de que hablasen todos por turno, ahora a éste le tocó continuar diciendo, -¡Tendrá que volver de aquí facturada como equipaje!
Alicia no podía ver quién estaba sentado más allá del escarabajo, pero sí pudo oír cómo una voz enronquecida la emprendía diciendo también algo: -¡Cambio de máquina...! -fue todo lo que pudo decir porque se le cortó la voz.
-Por la manera que tiene de hablar no sé si decir que es un caballo bronco o un gallo -pensó Alicia. Y una vocecita extremadamente ligera le dijo, muy cerca, al oído -Podrías si quisieras hacer un chiste con eso, algo así como «al caballo le ha salido un gallo».