A traves del espejo
A traves del espejo -¡Van ya tres faltas y todavía no te han castigado por ninguna! Bien sabes que te estoy reservando todos los castigos para el miércoles de la próxima semana... ¿Y qué pasaría si me acumularan a mi todos mis castigos, -continuó diciendo, hablando más consigo misma que con el minino, -qué no me harían a fin de año? No tendrían más remedio que mandarme a la cárcel supongo, el día que me tocaran todos juntos. O si no, veamos... supongamos que me hubieran castigado cada vez a quedarme sin cenar; entonces cuando llegara el terrible día en que me tocara cumplir todos los castigos ¡me tendría que quedar sin cenar cincuenta comidas! Bueno, no creo que eso me importe tantísimo. ¡Lo prefiero a tener que comérmelas todas de una vez!