Alicia a través del espejo
Alicia a través del espejo Pero la Reina ya no estaba a su lado…, había menguado súbitamente hasta convertirse en una pequeña muñeca que estaba ahora sobre la mesa, correteando alegremente y dando vueltas y más vueltas en pos de su propio mantón que volaba a sus espaldas.
En cualquier otro momento, Alicia se habría sorprendido al ver este cambio, pero estaba demasiado excitada para que nada le sorprendiese ahora.
—¡En cuanto a ti! —repitió agarrando a la figurilla justo cuando ésta estaba saltando por encima de una botella que había aterrizado sobre la mesa—. ¡Te voy a sacudir hasta que te conviertas en un gatito! ¡Vaya que si lo voy a hacer!