Alicia a través del espejo
Alicia a través del espejo —¡Alumno número dos! —continuó Alicia, señalando esta vez a Tweedledee, segura de que iba a responderle en seguida gritando «¡Por el contrario!» como en efecto sucedió.
—¡Lo has empezado todo muy mal! —exclamó Tweedledum—. Lo primero que se hace en una visita es saludarse con un «hola, ¿que tal?» y luego ¡un buen apretón de manos!
Diciendo esto los dos hermanos se dieron un fuerte abrazo y extendieron luego sendas manos para que Alicia se las estrechara, pero Alicia no se atrevÃa a empezar dándole la mano a ninguno de los dos, por miedo de herir los sentimientos del otro; de forma que para salir del mal paso, tomó ambas manos a la vez con las dos suyas y al momento se encontraron los tres bailando en corro. Esto le pareció entonces a Alicia de lo más natural (según recordarÃa más tarde) e incluso no le sorprendió nada oÃr un poco de música; parecÃa que provenÃa de algún lugar dentro del árbol bajo el cual estaban danzando y (por lo que pudo entrever) parecÃa que la estaban tocando sus mismas ramas, frotándose las unas contra las otras como si fueran arcos y violines.