Alicia a través del espejo
Alicia a través del espejo —Sólo dije, señor mÃo, que usted se parece a un huevo —explicó Alicia muy amablemente— y ya sabe usted que hay huevos que son muy bonitos, —añadió esperando que la inconveniencia que habÃa dicho pudiera pasar incluso por un cumplido.
—¡Hay gente —sentenció Humpty Dumpty mirando hacia otro lado, como de costumbre— que no tiene más sentido que una criatura!
Alicia no supo qué contestar a esto. No se parecÃa en absoluto a una conversación, pensó, pues no le estaba diciendo nada a ella; de hecho, este último comentario iba evidentemente dirigido a un árbol… asà que quedándose donde estaba, recitó suavemente para sÃ:
Tronaba Humpty Dumpty
desde su alto muro;
mas cayóse un dÃa,
¡y sufrió un gran apuro!
Todos los caballos del Rey,
todos los hombres del Rey,
¡ya nunca más pudieron
a Humpty Dumpty sobre su alto muro
tronando ponerle otra ver!
—Esa última estrofa es demasiado larga para la rima —añadió, casi en voz alta, olvidándose de que Humpty Dumpty podÃa oÃrla.