La caza del snark
La caza del snark LA HISTORIA DEL PANADERO
Le despertaron con bizcochos; le animaron con hielo,
les despertaron con mostaza y con berros;
le animaron con mermeladas y con juiciosos consejos,
y le pusieron acertijos para que los adivinara.
Cuando por fin se incorporó y pudo soltar palabra,
ofreció explicarles su triste historia.
Y el capitán gritó: «¡Silencio! No quiero oÃr ni una mosca»,
y agitó su campana con gran excitación.
Se hizo un supremo silencio. Ni un chillido, ni un giro,
apenas algún que otro lamento o gemido se oyó…
mientras el hombre a quien llamaban «¡Eh!» explicó
su calamitosa historia con antediluviana entonación.
«Mi padre y mi madre eran pobres, pero honrados.»
«¡Ahórranos todo eso!», bramó impaciente el capitán.
«Si se nos hace de noche ya no habrá posibilidad de ver al
snark, No podemos perder ni un momento.»
