Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Podemos observar, como tantas veces, la parodia del estilo heroico: ab sede Pisauri, hospes inaurata pallidior statua. Mayestático lenguaje en un tema trivial. J. I. Adiego Lajara (en «Observaciones en torno al ciclo de Juvencio en Catulo», Actas del VII C. E. E. C., Madrid, 1989, págs. 427-433) hace notar el papel de consejero asumido por Catulo con respecto a Juvencio, «lo que puede entenderse sin duda como una autorridiculización», ya que siempre fracasa en sus consejos. Está claro que Juvencio, por más consejos que le dé Catulo, no va a cambiar de actitud con respecto al «homo bellus». Lo único que yo añadirÃa es que esta autorridiculización comporta mucho humor y mucha ironÃa. Y, en su didactismo, un distanciamiento tal que parece que el problema no le atañe desde el punto de vista afectivo.
Entre tanta gente, Juvencio, ¿no pudo haber otro hombre refinado a quien tú te decidieras a amar, sino a ese huésped tuyo, hijo de la desierta ciudad de Pesaro[237], más pálido que una estatua dorada, a quien tú ahora ofreces tu cariño y a quien te atreves a preferir a mÃ, sin saber qué crimen estás cometiendo?5
Poema de ruego a QuincÃo, que se desarrolla en un solo perÃodo condicional.
Contenido.— 1-2: prótasis; 3-4: apódosis.
