Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Te robé, mientras jugabas, Juvencio de miel, un besito más dulce que la dulce ambrosÃa. Pero no lo obtuve impunemente, pues más de una hora me acuerdo que estuve clavado en lo alto de una cruz, mientras te ofrecÃa mis excusas y no podÃa, 5 cubierto de lágrimas, calmar un poquito tu ataque de cólera. Pues tan pronto como esto ocurrió, secaste tus labios húmedos de muchas gotas con todos tus dedos, para que no quedase nada del contacto de mi boca, como si se tratara de la asquero10 sa saliva de una puta infectada. Además, no has cesado de entregarme, desdichado de mÃ, en las manos de Amor hostil y de atormentarme por todos los medios, de forma que aquel beso se me cambió ya de ambrosÃa en algo más amargo que el amargo eléboro. Ya que infliges este castigo a mi desdichado 15 amor, nunca ya en lo sucesivo te robaré besos.
Poema anecdótico.
Contenido.— 1-4: dos amigos enamorados; 5-8: el poeta se inclina por ayudar al primero, Celio.
Hay una sutil ironÃa que se extiende por todo el epigrama. De todas formas, el amor al que alude en el v. 7 es el de Lesbia; este Quincio puede ser el protagonista del c. 82, de quien supimos que era un posible rival de Catulo. Parece lógico que no lo ayude ahora y que interceda por el homosexual.
