Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Riquezas de rubio oro otro para sà acapare y posea muchas yugadas de suelo cultivado; ése a quien la proximidad del enemigo asuste con terror incesante y a quien los toques de la trompeta de Marte le impidan conciliar el sueño. La escasez de 5 medios me procure a mà una vida ociosa, mientras mi hogar resplandezca con su fuego diario.
Yo mismo, como un campesino, plantaré en el mes apropiado tiernas vides y con mano hábil árboles frutales. Esperanza no me traicione, sino que siempre me otorgue mieses abundantes y en mis lagares repletos espeso mosto. Pues presto 10 veneración tanto al tronco[318] solitario en los campos como a la antigua piedra con guirnaldas de flores en la encrucijada de caminos, y cualquier fruto que el nuevo año produce para mà lo deposito como ofrenda ante el dios[319] de los campos. Rubia Ce15 res, sea para ti de mis tierras una corona de espigas que cuelgue ante las puertas de tu templo, y un rojo Priapo[320] en mis huertos frutales erÃjase en guardián, para que con su terrible hoz asuste a los pájaros. Vosotros también, Lares[321], patronos de 20 una tierra feraz un dÃa, ahora empobrecida, recibÃs vuestras ofrendas. Entonces, el sacrificio de una ternera purificaba novillos sin cuento; ahora, una cordera es la modesta vÃctima del escaso suelo. Una cordera caerá en vuestro honor; en tomo a ella los jóvenes campesinos griten: «Io[322], otorgadnos cosechas y buenos vinos».
