Poemas & Elegias
Poemas & Elegias He aquà que yo, cuando entre tinieblas me muevo temeroso 25 por toda la ciudad…, no consiente que me salga al encuentro nadie que me pueda herir con un puñal o que busque lucro con el robo de mi ropa. Todo el que está poseÃdo por Amor, vaya seguro e inviolable por cualquier parte; no debe temer emboscadas. No me dañan los frÃos perezosos de la noche invernal; tampoco 30 la lluvia cuando cae a torrentes. Este esfuerzo no me perjudica con tal de que Delia abra su puerta y me llame, sin hablar, con el chasquido de sus dedos. No me miréis, hombre o mujer que me salgáis al paso: sus amores furtivos no quiere Venus que se sepan. No me asustéis con el ruido de vuestros pasos, no pregun35 téis mi nombre, ni me acerquéis la luz de brillante antorcha. Si alguien desprevenido me ve, que guarde el secreto. Por todos los dioses jure que no me recuerda, pues si se va de la lengua se dará cuenta de que Venus ha nacido de la sangre y del mar IM40 petuoso[327]. Pese a todo, no le hará caso tu marido, tal como me lo ha prometido una hechicera auténtica con su mágico rito.