Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Tú consérvate casta, por favor, y guardiana de tu sagrado 85 pudor siéntese a tu lado una vieja siempre solÃcita. Que te cuente ella anécdotas fabulosas y, con la lámpara en medio, saque interminables hilos del abultado copo de la rueca; pero a su costado, atenta la joven a la dura tarea, poco a poco, fatigada de sueño, deje caer la labor. Entonces llegaré de pronto sin 90 que nadie lo anuncie y parecerá que me he presentado ante ti caÃdo del cielo. En este momento, tal como estés, con tus largos cabellos en desorden, con los pies descalzos, corre a mi encuentro, Delia. Éste es mi ruego; que la blanca aurora de caballos de rosa nos traiga el brillante lucero de un dÃa asÃ.
«Ojalá te toque en suerte la sombra de un techo de hojas, Priapo, para resguardar tu cabeza de soles y nieves. ¿Cuál es tu habilidad para seducir chicos guapos? Por cierto que tu barba 5 no destaca, ni cuidas tu pelo; desnudo soportas los frÃos del invierno; desnudo, la seca estación de la canÃcula estival».
