Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Muchas veces intenté librarme de pesares con vino, pero mi dolor convertía todo el vino en llanto. Muchas veces retuve a otra en mis brazos, pero, al disponerme a amarla, Venus evocó a mi dueña y me abandonó. Entonces, al marcharse aquella 40 mujer, me llamó embrujado; [se avergüenza[357]] y dice que mi amante conoce secretos sacrilegos. No consigue esto con conjuros, con su rostro, con sus tiernos brazos, con su rubio pelo me embruja mi niña. Así, un día, Tetis[358], la azulada nereida, 45 sobre un pez con bridas fue transportada hasta Peleo, rey de Hemonia. Todo esto es lo que ha ocasionado mi desgracia.
En cuanto a que esté junto a ella un rico amante, ha acudido para mi ruina una astuta alcahueta. Que ella se sacie de car50 ne sanguinolenta y con su boca ensangrentada beba amargas copas con mucha hiel. Revoloteen en torno a ella las almas que lamentan su destino y siempre desde los tejados grazne el lúgubre búho. Ella misma, enfurecida por un hambre rabiosa, busque por los sepulcros hierbas y huesos abandonados por 55 fieros lobos. Corra con el vientre desnudo y aúlle por las ciudades; la persigan por las encrucijadas una jauría de perros salvajes. Ocurrirá: otorga su asentimiento un dios. Un amante tiene sus propias divinidades. Se enfurece incluso Venus, abandonada de manera injusta.