Poemas & Elegias
Poemas & Elegias ¡Muera todo el que recoge verdes esmeraldas y tiñe la blanca oveja con púrpura tiria! Añade motivos de codicia a las 30 chicas la ropa de Cos y la brillante perla del mar Rojo. Todo esto las ha hecho malas: desde entonces la puerta ha sentido la llave y empezó a ser vigilante del umbral el perro. Pero si pagas mucho dinero, la vigilancia está vencida: no pone trabas 35 las llaves y el propio perro guarda silencio. Ay, quienquiera que sea el dios que otorgó belleza a una avara, ¡qué gran bien ha mezclado él con desgracias sin cuento! Por ello resuenan llantos y riñas. Ésta es, en fin, la causa que hizo que ahora Amor vague errante como un dios sin renombre.
Pero a ti, que dejas fuera a los amantes vencidos en la puja por tu amor, viento y fuego arrebaten tus riquezas adquiridas. 40 Más aún, el incendio de tus bienes contémplenlo entonces alegres los jóvenes; nadie eche presuroso agua a las llamas. Y si la muerte te llega, no habrá nadie que te llore, ni quien entregue ofrendas en tus tristes exequias. En cambio, la que fue 45 buena y generosa, aunque haya vivido cien años, será llorada delante de su pira ardiente y algún anciano, devoto de su antigua pasión, ofrecerá guirnaldas todos los años en el túmulo levantado. Y al marcharse dirá: «Descansa en paz, sea la tierra 50 ligera sobre tus huesos tranquilos».