Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Yo no intenté, osado, divulgar los misterios de una diosa digna de alabanza, que no deben ser violados por ningún hombre, ni mi mano manchó copas con mortíferos brebajes, ni 10 majó venenos para nadie, ni acerqué a los templos fuegos sacrilegos, ni hechos inconfesables inquietan mi corazón, ni tramando querellas propias de una mente insensata blasfemé contra dioses contrarios.
Y las canas aún no han herido mis negros cabellos, ni se 15 me ha acercado con su torpe paso la encorvada vejez. Mi nacimiento lo vieron primeramente mis padres el año en que murieron los dos cónsules con igual destino[464]. ¿De qué sirve saquear la viña de uvas inmaduras y arrancar frutos recién 20 nacidos con aviesa mano?
Perdonadme, quienesquiera que habitéis las lívidas aguas y los crueles reinos del dios que obtuvo por suerte la tercera parte[465]. Pueda yo conocer un día los campos elisios, la barca de 25 Lete y los lagos cimerios[466], cuando mi rostro empalidezca por la rugosa vejez y cuente a los niños, anciano ya, historias de otros tiempos. ¡Y ojalá me asuste sin motivo por una fiebre vana! Pero desde hace quince días mi cuerpo desfallece.