Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Así, ¿por qué me quejo tantas veces de las palabras de una joven, embustera? Marchad de mi lado, por favor, expresiones serias. Cuánto desearía descansar contigo durante largas no55 ches y contigo pasar largos días. Pérfida y, sin razón, enemiga mía; pese a mis servicios, pérfida, pero aunque pérfida, querida sin embargo.
A la náyade ama Baco[473]. ¿Te detienes, remiso escanciador? El agua de la fuente Marcia suavice el vino añejo[474]. Yo, si ha 60 huido del banquete de nuestra mesa una niña tonta deseosa de un lecho desconocido, no suspiraré, inquieto, toda la noche. Tú, chico, ven: sirve vino sin impurezas, más fuerte. Ya desde hace tiempo, empapadas mis sienes de nardo sirio, hubiera debido rodear mis cabellos con guirnaldas.