Poemas & Elegias

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45 Pues si rugiera la inestabilidad del pueblo opuesto entre sí, ningún otro sería capaz de calmarlo; si hay que aplacar el rigor del juez, con tus palabras podrá aplacarse. Dicen que ni Pilos, ni Ítaca engendraron tan excelsos a Néstor[480] y a Ulises[481], honra grande de su humilde ciudad, aunque aquél haya vivido ancia50 no, mientras Titán[482] recorría con su órbita tres siglos con sus momentos fértiles, y éste, osado, haya recorrido errante desconocidas ciudades, por donde la tierra está encerrada por las últimas olas del mar. Pues con armas hostiles rechazó las tropas de los cicones[483], ni el loto pudo apartarlo de las rutas empren55 didas, también retrocedió, el hijo de Neptuno, el habitante de la roca etnea, cegado su ojo, al que ya había vencido el vino maroneo. Condujo incluso los vientos eolios a través de un plácido Nereo. Se acercó a los salvajes lestrígones y a Antífa60 tes, a los que riega la famosa Artacia con sus heladas aguas. Sólo a él no enloquecieron los brebajes de la astuta Circe, aun siendo como era ella hija del Sol, mañosa con las hierbas, mañosa también en cambiar con su canto las formas primigenias. Se aproximó incluso a las sombrías ciudadelas de los cimerios, 65 en las que jamás se mostró el día con su radiante amanecer, ya discurriera Febo sobre las tierras, ya por debajo. Vio cómo, escondidos en el reino infernal de Plutón, los excelsos hijos de los dioses administraban justicia a las leves sombras y, en rápi70 da nave, cruzó las playas de las sirenas. Al nadar entre los confines de una doble muerte, ni le asustó el ataque de Escila de crueles fauces, mientras ésta se deslizaba salvaje entre las aguas rabiosas con los perros, ni lo devoró la violenta Caribdis, según su costumbre, ya se alzara a flote desde lo más pro75 fundo de las aguas, ya descubriera el fondo seco, a través de sus remolinos entreabiertos. No se pueden callar las profanadas praderas del sol errante, ni el amor y los fértiles campos de Calipso, la hija de Atlas, ni el fin de su desdichado vagar, la tierra feacia. Ya esto se haya identificado en nuestras tierras, ya la leyenda haya inventado un mundo nuevo a este peregri80 nar, sea su esfuerzo mayor con tal de que lo sea también tu elocuencia.


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