Poemas & Elegias
Poemas & Elegias El dÃa que te entregó a mÃ, Cerinto, éste será para mà venerable, y entre los festivos siempre deberá ser considerado. Al nacer tú, las Parcas han profetizado a las jóvenes una esclavitud nueva y te regalaron reinos soberbios. Yo me inflamo más que las demás. Me gusta, Cerinto, quemarme, si acude a ti el 5 mismo fuego por mÃ. Sea recÃproco nuestro amor. Te lo pido por ti, por los muy dulces hurtos amorosos, por tus ojos, por tu Genio[505]. Genio poderoso, recibe incienso con gusto y ayuda a mis promesas con tal de que él arda en deseos cuando piense 10 en mÃ. Pero si acaso ahora ya suspira por otros amores, entonces, por favor, dios puro, abandona un hogar infiel. Tú, Venus, no seas injusta: seamos tus esclavos los dos igualmente encadenados o suelta mi cadena. Pero mejor átanos a los dos con 15 tal fuerza que, en lo sucesivo, no pueda libramos tiempo alguno. Desea el joven lo mismo que yo, pero lo desea más en secreto, pues le da vergüenza decir esto a las claras. Pero tú, dios del cumpleaños[506], ya que como dios lo ves todo, di que sÃ: 20 ¿Qué importa si te lo pide en secreto o en público?
