Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Al fin ha llegado Amor, en forma tal que resulta más vergonzoso para mà haberlo ocultado que haberlo descubierto a alguien. Ganada por mis Camenas Citerea[508] lo trajo y lo depo5 sitó en mi regazo. Cumplió sus promesas Venus. Cuente mis dichas aquel de quien se diga que no ha tenido las suyas. Yo no querrÃa confiar nada a unas tablillas selladas, para que nadie me lea antes que mi amado, pero me gusta haber cometido esta 10 falta, componer mi rostro por mi reputación me asquea: se correrá la voz de que, digna yo, he estado con un hombre digno.
Se presenta un odioso cumpleaños que habrá de transcurrir triste en el tedioso campo y sin Cerinto. ¿Qué hay más agradable que la ciudad? ¿Pueden ser adecuados a una joven una casa de campo y un rÃo helado en la llanura aretina[509]?
Ya, Mesala, en exceso preocupado por mÃ, tranquilÃzate; 5 tus viajes con frecuencia son inoportunos, pariente mÃo. Apartada aquà dejo mi alma y mis sentidos, en tanto que no [permites[510]] que esté a mi gusto.
¿Sabes que, según el deseo de tu amada, el funesto viaje se ha anulado? Ya puedo estar en Roma en tu fiesta; celebremos todos nosotros el dÃa del cumpleaños que casualmente te coge ahora de sorpresa.
