Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Ninguna mujer me echará de tu cama. Ésta es la primera condición del pacto con el que está ligado nuestro amor. Tú eres la única que me gustas. En la ciudad, excepto tú, ya no 5 hay ninguna chica bonita a mis ojos. ¡Y ojalá a mà solo pudieras parecer hermosa! No agradarÃas a los demás: asà yo estarÃa seguro. No hay necesidad de provocar envidia, aléjese la vanagloria de la gente. Quien sabe, regocÃjese en su callado pecho. Asà podrÃa yo vivir feliz en apartadas selvas, donde ningún 10 sendero haya sido hollado por pie de hombre alguno. Tú, el sosiego de mis cuidados, tú, hasta en la negra noche luz y, en los lugares solitarios, tú para mà el mundo entero. Aunque ahora desde el cielo se le envÃe una amiga a Tibulo, se le enviará en vano y fracasará Venus. Te lo juro por el sagrado poder de tu 15 Juno, la única que es para mà grande, por delante de los otros dioses. ¿Qué hago, insensato de mÃ? Ay, ay, pierdo mis prendas. He jurado como un necio: era provechoso ese miedo tuyo. Ahora tú te envalentonarás; ahora tú me vas a hacer arder con más insolencia. Esta desgracia me la ha proporcionado para mi 20 desdicha mi lengua charlatana. Haré ya todo lo que quieras, siempre permaneceré tuyo, no huiré de la esclavitud de una dueña conocida, pero me sentaré encadenado ante los altares de la sagrada Venus: ella castiga a los injustos y protege a los suplicantes.
