Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Ayer, Licinio[133], desocupados nos divertimos mucho con mis tablillas de escritura, como convenÃa a unos jóvenes refinados: los dos jugábamos escribiendo versos, ya en un ritmo, 5 ya en otro, con respuestas alternativas en medio de las bromas del vino. Y de allà me marche excitado por tu gracia, Licinio, y por tus golpes de ingenio, de forma que, desdichado de mÃ, ni el alimento me agradaba, ni el sueño cubrÃa con su tranquilidad 10 mis ojos. Al contrario, presa de un loco delirio, me agitaba por toda la cama, deseoso de ver amanecer para hablar contigo y estar juntos. Una vez que mis miembros agotados por la fatiga 15 yacÃan medio muertos en la cama, te hice, mi dulce amigo, este poema, por el que te puedes dar cuenta de mi dolor. Ahora, guárdate de ser soberbio, y te pido que no desprecies mis sú20 plicas, niña de mis ojos, no sea que Némesis[134] se vengue de ti. Es una diosa apasionada: guárdate de ofenderla.
Poema en sáficos dirigido a Lesbia. Se cree que es el primero que escribió dirigido a ella.
Contenido.— 1-12: signa amoris de Catulo ante Lesbia; 13-16: reflexión sobre los males del ocio.
Es una adaptación del c. 31 de Safo, pero con un final «a la romana». Es un toque personal, una llamada de atención a sà mismo sobre los peligros del ocio. El puritanismo del provinciano hace aquà su primera irrupción.
