Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Si casualmente no te molesta, indica, por favor, dónde están las tinieblas de tu escondrijo. Te he buscado por el Campo menor[140], en el Circo, por todas las librerÃas, en el templo con5 sagrado al Sumo Júpiter. Durante ese tiempo, en el pórtico del Grande abordé, amigo, a todas las mujerzuelas que vi, pese a todo, con rostro sereno. <«Me habéis robado[141]> —asà yo mismo 10 les gritaba— a mi Camerio, chicas de mala vida». Una me contestó <descubriendo sus pechos desnudos[142]>: «Aquà está, escondido entre mis tetillas de rosa». Sufrirte ya es un trabajo de Hércules. Con un orgullo tan grande, amigo, me desdeñas. Di15 nos dónde vas a estar; sal con valentÃa, arriésgate, confÃate a la luz. ¿Te retienen ahora jovencitas en leche? Si mantienes la lengua en boca cerrada, arrojarás fuera todos los beneficios del amor. Venus goza con una charla abundante. Incluso, si quieres, puedes cerrar con llave tu paladar, con tal de que yo participe de vuestro amor.
Otro poema que encierra una anécdota.
Contenido.— 1-4: dedicatoria a Catón de la anécdota, cuyo planteamiento se hace; 5-7: cómico final con la intervención del poeta como protagonista de ella.
