El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha
El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha »Juntáronse a las palabras de Leonela otras de Camila, llamándose cobarde y de poco ánimo, pues le habÃa faltado al tiempo que fuera más necesario tenerle, para quitarse la vida, que tan aborrecida tenÃa. PedÃa consejo a su doncella si darÃa, o no, todo aquel suceso a su querido esposo; la cual le dijo que no se lo dijese, porque le pondrÃa en obligación de vengarse de Lotario, lo cual no podrÃa ser sin mucho riesgo suyo, y que la buena mujer estaba obligada a no dar ocasión a su marido a que riñese, sino a quitalle todas aquellas que le fuese posible.
»Respondió Camila que le parecÃa muy bien su parecer y que ella le seguirÃa; pero que en todo caso convenÃa buscar qué decir a Anselmo de la causa de aquella herida, que él no podrÃa dejar de ver; a lo que Leonela respondÃa que ella, ni aun burlando, no sabÃa mentir.
»-Pues yo, hermana -replicó Camila-, ¿qué tengo de saber, que no me atreveré a forjar ni sustentar una mentira, si me fuese en ello la vida? Y si es que no hemos de saber dar salida a esto, mejor será decirle la verdad desnuda, que no que nos alcance en mentirosa cuenta.