Entremeses
Entremeses
Sale un Soldado á lo pícaro, con una muy mala banda y un antojo, y detrás de él un mal Sacristán.
SOLDADO.
¿Qué me quieres, sombra vana?
SACRISTAN.
No soy sombra vana, sino cuerpo macizo.
SOLDADO.
Pues con todo eso, por la fuerza de mi desgracia te conjuro, que me digas ¿quién eres, y qué es Jo que buscas por esta calle?
SACRISTAN.
A eso te respondo, por la fuerza de mi dicha: que soy Lorenzo Pasillas, sota-sacristan de esta parroquia, y busco en esta calle lo que hallo, y tú buscas y no hallas.
SOLDADO.
¿Buscas por ventura á Cristinica, la fregona de esta casa?
SACRISTAN.
Tú dixisti.
SOLDADO.
Pues ven acá, sota-sacristan de Satanás.
SACRISTAN.
Pues voy allá, caballo de Ginebra.
SOLDADO.