Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda —¡Oh Rosamunda, o por mejor decir, rosa inmunda!, porque munda ni lo fuiste, ni lo eres, ni lo serás en tu vida, si vivieses más años que los mismos tiempos; y asÃ, no me maravillo de que te parezca mal la honestidad ni el buen recato a que están obligadas las honradas doncellas.