Los trabajos de Persiles y Sigismunda

Los trabajos de Persiles y Sigismunda

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo diez y seis del primer libro de Persiles y Sigismunda

N esto, el patrón del hospedaje dijo:

—No sé si diga que me pesa de la bonanza que prometen en el mar las señales del cielo: el sol se pone claro y limpio, cerca ni lejos no se descubre celaje alguno, las olas hieren la tierra blanda y suavemente, y las aves salen al mar a espaciarse; que todos estos son indicios de serenidad firme y duradera, cosa que ha de obligar a que me dejen solo tan honrados huéspedes como la fortuna a mi hospedaje ha traído.

—Así será —dijo Mauricio—, que, puesto que vuestra noble compañía se ha de tener por agradable y cara, el deseo de volver a nuestras patrias no consiente que mucho tiempo la gocemos. De mí sé decir que esta noche a la primera guarda me pienso hacer a la vela, si con mi parecer viene el de mi piloto y el de estos señores soldados que en el navío vienen.

A lo que añadió Arnaldo:

—Siempre la pérdida del tiempo no se puede cobrar, y la que se pierde en la navegación es irremediable.

En efeto, entre todos los que en el puerto estaban, quedó de acuerdo que en aquella noche fuesen de partida la vuelta de Inglaterra, a quien todos iban encaminados.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker